Capitulo V:"El inframundo".
Pacon saco de su bolsillo un papel todo arrugado.
-Este es un mapa que pude dibujar mientras entube alli metido.
En el mostraba las regiones secretas de ese mundo paralelo que se encontraba tras esa puerta secreta.
La primera vez que ingrese alli, creí que era algún tipo de droga que había consumido, lo primero que me encontré fue una arroyo color rojo, cuando me puse a mirar el agua salió un pez extraño, con forma de cabeza y ojos redondos. Que pronunciaba sonidos agudos, lo bautice, Gorgorin de agua dulce, había un montón, de esos peces, saltaban, de pronto todos se sumergieron, yo comencé a sentir un olor nauseabundo, y un sonido como a heladera PIDO, fue ahí que me escondí entre los matorrales, y allí frente a mi apareció un animal Rapaz, el Butragueño, de consistencia gelatinosa y mirada de alce embalsamado, se sumergio a cazar los Gorgorines de agua dulce.
Fue tal mi distracción por esos seres que perdí noción de espacio y ya no pude encontrar la salida. Fue ahí cuando me capturaron los Inacabados, seres espantosos, cuyos rostros no estaban completos, malformados y con sus rasgos aun en formación, eran como fetos caminantes.
Ya en la ciudad de los Inacabados, pude empezar a entenderlos, a pesar de ser espantosos, eran buena gente, no molestaban, y eran pacíficos. Me enseñaron su idioma, con palabras que aun no tenían un significado completo, y así como sus rostros era todo allí. Jamás terminaban nada. Las construcciones o les faltaban las puertas, o no tenían techos, las universidades no tenían profesores, solo ayudantes de cátedra porque nadie se recibía allí. Conformar a una Inacaba era algo casi imposible, aunque pensándolo no difiere mucho de las féminas de este lado de la puerta que difícilmente se logran conformar con nada.
Aprendí mucho de la cultura de los inacabados, y viví una guerra contra el Rey Akrón de Podesta, un terrible monarca que llevado por sus dolores impulsa todo tipo de maniobras para atravesar la puerta y pasar de este lado. Su ejército, jamás imaginado por ningún humano cuenta no solo con hábiles jinetes que montan bestias llamadas Actigones, muy similares a los dragones pero con cabeza de chancho. Los Jinetes de Podesta, suelen saquear cualquier poblado en busca de Actimel, para ellos su bebida sagrada.
La misma muerte suele visitar los oscuros distritos de ese universo, en forma corpórea, la parca suele vestirse de azul para disimular, y contraria a las creencias en una bella mujer de azules ojos y un cuerpo envidiable. Yo mismo pude admirarla, pero casi quede ciego de tanta belleza. Mas allá de los dominios de Podesta, se encuentra una terrible sala de juego, “El Casino de la Desesperanza”, algunos especulan que es el Mismo Dios es quien oficia de banca. Dicen que en esa sala de juego, de ruletas de 64 millones de números se encuentra el secreto del universo
El General Morris sintió mucha curiosidad, casi instantáneamente ideo una martingala para semejante ruleta.
_Y con que se apuesta en ese casino
_Con la misma alma.
De pronto una flecha atravesó la cabeza de Pacón, todos miraron hacia atras y vieron una sombra que desaparecia por la puerta. Cuando salieron ya era tarde, la sombra ya se había perdido entre las calles.

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